BENITEZ, ANA CRISTINA
La enfermedad no solo fisura una biografía: altera los modos de percibir, de vincularse y de hacer mundo con otrxs. Por eso, en estas páginas, el cuerpo deja de ser únicamente un territorio íntimo para volverse también un espacio común: un lugar donde la fragilidad no se reduce a carencia, sino que habilita otra política de la cercanía, del cuidado y de la mirada compartida.