BERENGUER, CARMEN
Un brote expresa la emergencia de algo que se ha gestado antes: una enfermedad en el cuerpo, una flor en el tallo, una revuelta social, una epidemia. El acontecimiento natural o social adquiere en la escritura de Berenguer el sentido de una resistencia que emerge en un tiempo específico.
Hechos policiales o históricos y catástrofes naturales dispoen el estado de cosas en la extensión del territorio: de sur a norte, escenificando la fragilidad y lo imprevisible de vidas sin amparo social. Desamparadas. Berenguer lee y registra poéticamente brotes y rebrotes que advierten la preeminencia de la naturaleza: el florecer, el aluvión, la sequía, el terremoto o el derrumbe estaban antes. La poética del texto enfatiza una presencia imbatible que en la conjunción de vida y muerte exhibe su potencia. Cada acontecimiento natural anuncia una transformación, un devenir, nombrado en el signo del abrojo. Oculto en lo sombrío del bosque el brote reclama su emergencia en el ciclo del año, resistiendo al dominio, antes colonial, hoy neoliberal.