TORO QUEZADA, EDGARDO
El libro se organiza como un Cuaderno de atención. Nos orienta al borde de lo que sucede. Su escritura se instala en una zona donde se extrema la observación de lo cotidiano. No es un diario íntimo, porque no se organiza en torno al yo y al tiempo. Su orden, incluso su sistema, se ejecuta entorno a la atención para conservar encuentros. Entonces, aparece una ética antes que una forma, supone que el mundo ofrece fragmentos especialmente luminosos para ser guardados. El sentido no se produce de inmediato y exige una relectura.
Las cosas piden ser retenidas. Esa voz, tal vez, solo la escuchen los poetas.