ELYTIS, ODYSSEAS
Habiéndome enamorado y habitado siglos dentro del mar aprendí a leer y a escribir. De esta suerte puedo ahora a gran profundidad atrás las generaciones sobrepuestas, como comienza un cerro antes de que termine el otro.
Mirar y hacia delante otra vez lo mismo: La profunda botella oscura y la joven en el brazo. Helena con el costado encima de la cal, Llenando de vino de la virgen su medio cuerpo partido ya hacia el Asia de enfrente.
Y el bordado todo transferido en el cielo con las aves bifurcadas los amarillitos y los soles. Selección, traducción y notas de Pedro Ignacio Vicuña.