KALAWSKI, ANDRES
Desde que rompió el cascarón de un huevo considerado raro, la protagonista de esta historia es señalada por todos como el pato feo. Ranas, caracoles, perros y libélulas elaboran las teorías más absurdas para explicar su diferencia. Frente a este coro de incomprensión, ella mantiene, con serena certeza, la única explicación lógica: «Lo que pasa es que yo no soy un pato». Sin embargo, su voz es sistemáticamente ignorada. Así, se desarrolla en un entorno que se empeña en normalizarla y arreglarla, hasta el día en que su verdadera naturaleza irrumpe.