BELARTE, LUCIA
La familia Lobo se muda a un pueblo con la esperanza de que su negocio, una panadería, prospere y les permita vivir con más comodidad en un entorno menos hostil. Esta decisión genera gran tristeza en el clan, pero sabe que es la única posibilidad a la que aferrarse para garantizar el futuro de los dos pequeños. Pero las desgracias nunca vienen solas y, al llegar a la villa, deben enfrentarse a un doble problema: los recelos de la población de animales domésticos ante la llegada de una manada de su raza y las terribles lluvias que provocan un gran temporal y una riada que, además de causar numerosos destrozos, incomunica a los habitantes sin posibilidad de acceder a los alimentos básicos. La sabia decisión y unidad de los padres germina en los primeros y contagiosos acercamientos, solidaridad que genera un emocionante sentimiento de comunidad. Las ilustraciones en blanco y negro de David Lorenzo, realizadas en grafito, retratan con realismo los rasgos de la nómina de personajes antropomórficos que transitan por la ciudad y el pueblo, en grandes escenas dispuestas a sangre urdidas bajo una atmósfera nostálgica y de ricas texturas. El proyecto, rescatado de las obras candidatas al prestigioso Premio Compostela, se ha convertido en un bonito homenaje a las víctimas que la DANA causó en la Comunidad Valenciana en otoño de 2024. Desde aquí podemos apreciar el delicioso olor a pan que ahora hornean cada mañana en una aldea en la que, sin duda, todo ha cambiado.