LUPANO, WILFRID
En el bosque nevado, la amenaza del lobo no ha cesado. ¡Se me congelan!, acusa y no es excusa. ¡Está enojado! Nadie entiende en el bosque que lo diga. ¿Acaso su calzoncillo no lo abriga? Y otra duda que al bosque tiene loco: se esfuman los amigos poco a poco.