ALMARCEGUI ELDUAYEN, PATRICIA
Para la viajera Patricia Almarcegui, su amor por el viaje proviene de una pasión: mirar por la ventanilla, el mejor encuadre fílmico que existe. Una mujer viajera en solitario por Oriente algo que sigue sorprendiendo, que se enfrenta a la doble dificultad de transitar por un camino sin huellas.
En definitiva, viajar a oscuras y reinventarse a lo largo del camino. A la viajera le acompañan las lecturas de poetas como Jayam, Hafez, Saadi y Jami, o el cine de directores como Kiarostami, Panahi y Heidari. En su periplo, persigue las huellas de famosas viajeras que le precedieron, como lady Mary Montagu o Annemarie Schwarzenbach. Al regreso, le espera la re-escritura, a partir de las notas de sus diarios y las crónicas publicadas en prensa.
Conocer Irán compila los artículos y relatos de los viajes que Patricia Almarcegui realizó a la antigua Persia entre 2005 su primer viaje en solitario, durante siete semanas; 2014 su segundo viaje, durante su visita a la isla de Ormuz; y su tercera incursión en 2017.
Desde su primera estancia, ha vuelto en varias ocasiones y ha residido en Shiraz.
En cada visita, los iraníes le han mostrado un país diferente. Los cambios a nivel político, social y cultural en estos años han sido enormes.
Irán es una de las grandes potencias mundiales y, sin embargo, apenas sabemos nada de ella.
Oriente no interesa; Irán, tampoco.
Pero la distancia no existe, solo es emoción.
Para la viajera Patricia Almarcegui, su amor por el viaje proviene de una pasión: mirar por la ventanilla, el mejor encuadre fílmico que existe.
Una mujer viajera en solitario por Oriente -algo que sigue sorprendiendo-, que se enfrenta a la doble dificultad de transitar por un camino sin huellas.
En definitiva, viajar a oscuras y reinventarse a lo largo del camino. A la viajera le acompañan las lecturas de poetas como Jayam, Hafez, Saadi y Jami, o el cine de directores como Kiarostami, Panahi y Heidari.
En su periplo, persigue las huellas de famosas viajeras que le precedieron, como lady Mary Montagu o Annemarie Schwarzenbach.
Al regreso, le espera la re-escritura, a partir de las notas de sus diarios y las crónicas publicadas en prensa.