REDOLES, MAURICIO
«Siendo un preso político en la Cárcel Pública de Valparaíso un primero de mayo de 1975, el Partido Comunista, en el cual yo militaba como integrante de las Juventudes Comunistas (la Jota), decide conmemorar el Día de los Trabajadores. El compañero encargado de la Jota al interior de la cárcel, Modesto Alfonso Murúa Olguín, con quien junto a dos compañeros más compartíamos la celda 210, me dice -Flaco, tenís que tocar en el acto que vamos a hacer con los viejos del partido para conmemorar el primero de mayo. Al ser compañeros de celda, Murúa Olguín me veía a diario luchar con la guitarra, tratando de aprender una y otra canción por tardes enteras. A mí me emocionó (...) cantar en un acto político por los y las que no tenían voz. Así, el primero de mayo de 1975 canté en una celda ante un reducido público ("público cautivo", diría algún gracioso). Esa fue mi primera vez.
Meses después apareció en la cárcel, trasladado desde otra cárcel, un miembro del Comité Central y Senador del Partido, el compañero Jorge Montes. (...) la Dictadura lo andaba "peloteando". Con ese verbo, "pelotear", en el mundo carcelario se define el traslado ininterrumpido e intermitente de algún reo por cárceles de diferentes ciudades para tratar de buscar causas para hacerle algún juicio. La Jota organizó un almuerzo en saludo al compañero Montes en nuestra celda, y a mí nuevamente el compañero Modesto Alfonso Murú Olguín me dio una tarea (...), me pidieron que escribiera un poema para saludar al compañero Montes. Escribí ese poema que titulé Los Comuniustas y que leí en ese almuerzo. También, esa fue mi primera vez» (del Prólogo)